Limpieza interior de conductos y salidas de extracción

La limpieza de conductos de aire acondicionado y ventilación es un aspecto clave para garantizar la calidad del aire interior, el correcto funcionamiento de las instalaciones y el cumplimiento de la normativa vigente.

En Aisclimer llevamos años realizando limpiezas profesionales de conductos en viviendas, empresas y edificios públicos, adaptándonos a cada tipo de instalación y uso.

¿Por qué es importante limpiar los conductos?

Con el paso del tiempo, en el interior de los conductos se acumulan polvo, suciedad, grasa, restos orgánicos, hongos y bacterias. Todo ello acaba circulando por el aire que respiramos y puede provocar:

  • Problemas de salud (alergias, irritaciones, problemas respiratorios).

  • Malos olores persistentes.

  • Pérdida de eficiencia del sistema de climatización.

  • Mayor consumo energético.

  • Averías prematuras en los equipos.

Una limpieza adecuada no solo mejora el aire que respiramos, sino que también alarga la vida útil de la instalación y reduce costes de mantenimiento.

Quitar las sustancias combustibles de aceite es imprescindible para evitar incendios y daños por contaminación.

Dependiendo de la instalación, su uso y sobre todo de las sustancias combustibles en su interior, estas limpiezas se deberían realizar una o dos veces al año.

Esta limpieza de conductos de ventilación se puede realizar en uno o dos días dependiendo de la dificultad, y se puede realizar en cualquier época del año.

  • Limpieza de conductos de ventilación
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Normativa vigente

La limpieza y el mantenimiento de los sistemas de climatización y ventilación están regulados por el RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios).

Este reglamento establece la obligación de realizar operaciones periódicas de revisiones y mantenimiento, entre las que se incluyen la inspección y limpieza de los conductos, especialmente en instalaciones de uso terciario como oficinas, comercios, centros educativos o sanitarios.

Además, en determinados entornos (industria, hostelería, cocinas industriales, hospitales) existen normativas y recomendaciones adicionales que hacen imprescindible una limpieza regular y documentada.

En Aisclimer trabajamos conforme al RITE y a las buenas prácticas del sector, emitiendo informes cuando el cliente lo necesita.

Periodicidad de las revisiones

Aunque cada instalación es diferente, de forma general recomendamos:

  • Revisión visual y técnica de los conductos: al menos dos veces al año.

  • Revisión más frecuente en instalaciones con uso intensivo, alta ocupación o ambientes con polvo, grasa o humedad.

Estas revisiones nos permiten detectar acumulaciones excesivas de suciedad y grasas, posibles fugas, deterioro del aislamiento o problemas de higiene antes de que se conviertan en un problema mayor.

Periodicidad de limpieza de conductos

La frecuencia de limpieza depende del tipo de edificio y del uso de la instalación:

  • Viviendas: cada 4–6 años, salvo casos especiales (alergias, reformas, mascotas, etc.).

  • Oficinas y locales comerciales: cada 2–4 años.

  • Industria, hostelería y edificios públicos: cada 1–2 años, o según marque la normativa o el plan de mantenimiento.

  • Cocinas industriales y sistemas con grasa: limpieza 1 vez al año. En casos extremos incluso 2.

Nuestro equipo evalúa cada caso y te asesora para establecer una periodicidad realista y ajustada, sin limpiezas innecesarias, pero sin riesgos.

Limpieza interior de conductos

¿Cómo se realiza la limpieza de conductos?

La limpieza de conductos se realiza mediante procedimientos profesionales y equipos específicos, diseñados para eliminar de forma eficaz el polvo, la suciedad y los contaminantes acumulados en el interior de la instalación.

En Aisclimer utilizamos equipos neumáticos con cepillos rotativos, aspiradores con filtros HEPA aptos tanto para polvo como para líquidos, y máquinas rociadoras de productos espumosos, que permiten una limpieza profunda de las paredes internas de los conductos.

Para llevar a cabo la limpieza, es necesario detener la instalación de extracción, ventilación o climatización durante el proceso. No obstante, en algunos casos es posible trabajar por zonas o actuar en áreas donde no haya presencia de personas, lo que permite reducir al mínimo las interrupciones de la actividad habitual.

Por motivos de seguridad, no debe haber personal en la zona de ejecución durante la limpieza. Los productos químicos utilizados, aunque están específicamente formulados para este tipo de trabajos, requieren que el área esté despejada y correctamente señalizada.

Asimismo, debido al uso de estos productos y a las condiciones del trabajo, nuestro equipo emplea en todo momento equipos de protección individual (EPI) adecuados, garantizando una intervención segura y controlada.

En definitiva, la limpieza periódica de los conductos permite mantener las instalaciones en condiciones óptimas, mejorar la calidad del aire interior y aumentar la durabilidad de los equipos, reduciendo el riesgo de averías en motores, ventiladores y sistemas de extracción.